miércoles, 24 de julio de 2019

Y así era realmente el cuento...


No todo era lo que parecía o lo que las ancianas contaban....
Había algo mas... Torcido en aquella historia que parecía que llevaba vidas enteras habitando esos parajes secos y marchitos.

Aquella mujer había arribado a la aldea hace casi 30 inviernos.
Nadie supo verdaderamente como es que llegó.
Una mañana simplemente la vieron ir hacia el río con un balde destartalado.
Salió de la casucha desvencijada que se encontraba casi derruida por el abandono y que estaba justo en las afueras.
Nadie dijo nada... Y es que la gente realmente no sabia nada, y no habían querido preguntar... Y no es porque no tuvieran curiosidad, pero es que simplemente no se atrevían a indagar un poco tan siquiera.

Ella era muy callada...
Su mirada si bien no era evasiva, si era de un vacío algo inquietante.
Su cabello lacio, largo y rubio se desperdigaba extrañamente por sus hombros escuetos.
Sus labios eran muy delgados, de un color apagado.
Sin duda era hermosa.
Pero su belleza podría ser hasta intimidante, por decir lo mínimo.
Al menos, no se sabia de que alguien intentara pretenderla.
Nadie se le acercaba.

No le temían, pero si la evitaban..

Pocas veces la vieron por las callejuelas de la aldea, tapizadas del hedor de las heces de los animales domésticos, de moscas insolentes con su zumbar constante, plagadas de los chiquillos andrajosos y mugrosos que olvidaban con sus juegos, la miseria y la precariedad en la que vivían.

Y cuando ella pasaba con sus pies delgados y suaves, era como si el tiempo hiciera una pausa voluntaria para no perturbarla. Para no distraerla de sus cavilaciones silentes.
Todos callaban.
Todos la miraban.
Con un descaro que podría calificarse de insultante.
Casi contenían la respiración para no inhalar su mismo aire.
Incluso los animales gemían y buscaban refugio fuera de su alcance.

Hubo un momento después de muchas estaciones en que se acostumbraron a verla en sus deambulares singulares por los caminos, sobre todo ya entrada la tarde, cuando se quedaba mirando ese muro de árboles altos y frondosos con sosegada curiosidad.
A veces podía estar ahí de pie por horas, sin que nada pudiera distraerla.
Incluso la habían visto, estoica, de pie aun cuando la lluvia azotaba con furiosa desesperación, en un afán inútil por quebrar sus resistencia.

Hubo un día de otoño, en el festival de la buena cosecha que la gente de la aldea acostumbraba llevar a cabo, en que comenzó todo.

Ella, en especial ese día, jamas se asomaba y cerraba sus ventanas para no permitir tan siquiera la intrusión del sol.
Sin embargo, ya casi cuando el festival terminaba, la vieron caminar apresurada con un vestido largo y blanco.
Mas pálida de lo acostumbrado y con la respiración que denotaba una agitación extraña.
Y sin decir nada, se interno entre la maleza, entre los arboles de aspecto mortecino, en esas tinieblas que tragaban sueños y esperanzas.
La vieron caminar  de prisa con una determinación aguda, casi enfermiza.
Y sin más, se perdió en la negrura....

Todos se quedaron impávidos, pero nadie hizo algún intento por detenerla o por ir a buscarla.
Se miraron entre si con la sorpresa dibujada en la cara.
Si bien imaginaban que ella se había atrevido a caminar durante las tardes por aquellos lugares, jamas pensaron que tomaría la decisión casi demente de aventurarse a tales horas por ese lugar.

Asumieron que lo mejor era no hacer nada en lo absoluto.
No tenia familia que reclamase ayuda (al menos, eso presuponian) para ir tras ella o tal vez para organizar una busqueda a mitad de la noche.
Sintieron un extraño alivio de que al paso de los días, no diera muestras ni rastros de regresar. Y mas aún, que nadie se atreviera a presentarse para preguntar por ella, o que había sido de sus pasos.

Hubo una calma que todos entendían que no duraría mas que lo necesario.

Una noche, alguien se percató que aquella casucha vieja a las afueras de la aldea, nuevamente tenia movimientos.
Luces tímidas se movían de un lado al otro sin control alguno.
La noticia corrió como la peste negra, y las abuelas se apresuraron a santiguar a los infantes, ya que en sus huesos sintieron que se avecinaba vorazmente una irrefrenable tragedia.

Aquel lugar pronto se tiño de otros colores.
Y casi de inmediato, en cacofonías perturbadoras, se escucharon gruñidos entre los arboles y entre los matorrales.
El viento llevaba aromas diferentes.
Se acercaron los nubarrones y la luz del sol abandono con temor aquellos lugares.

... No pasaron más de 6 días cuando las noticias de una aldea lejana llegaron a los oídos de todos los habitantes, que de inmediato supieron que la muerte acababa de tomar aposentos justo en el camino terroso que daba la bienvenida a su pueblo.
En aquel lugar, las calles empezaron a llenarse de sangre y las casas prodigaron ausencias.
Hombres, niños y mujeres por igual, sin razón aparente, habían empezado a desaparecer de forma desesperante.
Arrancados de la tranquilidad de sus antes seguros hogares, justo a mitad de la noche, en completo silencio, en total y absoluta serenidad, se perdían entre los solitarios parajes...

Y justo antes de los amaneceres, los que iban quedando, se llenaban de un maldito espanto cuando los gritos desgarradores de todos los inocentes llenaban el aire.
Suplicas que eran similares a los chillidos de los cerdos cuando son degollados, llantos, gemidos brutales.. Incluso podían oírse los huesos que crujían cuando se partían en aquella orgía de brutales apetitos.

Las aterradoras noticias decían que había una bestia que si bien atacaba regularmente a los rebaños, jamas tuvo el atrevimiento de acechar a los pobladores.
Y que todo había cambiado cuando una mujer silenciosa cruzo por sus calles durante el anochecer, y que sin emociones ni atisbos, camino hasta el páramo abandonado sin razón aparente.

Y todo cambió...

La saña hizo acto de presencia de manera que jamas imaginaron.
Una niña de 9 años fue la primera en desaparecer de su cama.
Una niña dulce, cándida, de ojos de almendras y cabello ralo, de caobas matices, y con un gentil desparpajo en su suave tacto.
Una niña que como ultimo arrullo escucho el gruñido brutal de aquel que le arrancaba la vida con rabia abyecta.
Niña que apago sus ojos justo cuando se los vaciaron de una feroz tarascada que fue prodigada sin culpa y sin pena.
Una niña que como despedida, gritó en una agonía sin paralelo en aquellas tierras, pues aun mientras vivía, le fueron arrancadas las entrañas y devoradas en despreciable parsimonia.

Solo fue la primera...
Solo fue el inició...

Aquella mujer de rubios cabellos solía deambular cada tercer día por las calles, antecediendo la matanza que sucedería luego.
Infantes recién paridos fueron alimento de aquel monstruo de infernales ojos.
Mujeres jovenes, hombres fuertes, ancianos y abuelas adorables conocieron la mas terrible de las muertes por las garras y fauces de ese ser infernal y sin remordimientos...
Todo eso... Cada masacre y degollina contemplada mansamente por esa mujer de labios pálidos y sin sentimientos...

Y es que después de cada escena dantesca...
Él se acercaba mansamente con los colmillos aun escurriendo de sangre, para lamerle las manos y las piernas.
Y ella, poseída por una emoción casi frenética, se convertía en suya, en su aberrante hembra.
Y enmedio de toda la carne masticada, de los huesos quebrados y las visceras aun calientes por haber sido recientemente arrancadas, la copulaba sin reparo, en un acto de impurezas paganas.
Ella recibía los embates de aquella encarnación de todo lo despreciable.
Bañada en los rastros de sangre que aun escurrían de aquel áspero pelaje, su nivea desnudez era acometida y mancillada una y otra vez sin descanso, sin conmiseraciones, sin un asomo de queja, sin un asomo de miedo.
Ella era montada con rabia infinita y en paroxismos tenebrosos.
Sus nalgas recibían aquel falo que era un hierro que la destrozaba no solo por dentro, ya que también le partía el alma.

Y cuando todo terminaba...
Se levantaba impávida...
Aquel animal, con una mansedumbre incomprensible, le prodigaba de ternezas inconcebibles, siendo que la había hecho su hembra y que recién había devorado a tantos inocentes de maneras ni siquiera descritas en las mas aberrantes historias de los escribas prohibidos.
Ese animal carnicero, animal de Gubia, proveniente del averno....
La bañaba con su lengua en asombrosa y dócil gentileza.
Casi como un cachorro... Casi como si la quisiera..

Ahora era dueña de su siniestro pensamiento..
Ahora era dueña de sus brutalidades y de sus aberraciones sin tregua.
Y dejaron juntos aquel pueblucho que ya diezmado, no les proporcionaba solaz a sus inquietudes putrefactas y descompuestas.

"Dios nos ampare!!" Gritaron las ancianas de la aterrada aldea cuando escucharon los gruñidos en el bosque y la vieron empezar a caminar por sus calles y con las manos escurriendo de sangre, marcando una a una, las endebles puertas....

"Dios nos ampare!!!" Y fue lo ultimo que se escucho en aquella desdichada aldea....

(Fragmento) @EscritorCronico (R) 2019





martes, 23 de julio de 2019

Si.. Aún te sigo escribiendo...


Si…
Todavía te sigo escribiendo
aun cuando las cartas y poemas ya no tengan
una dirección a la cual puedan llegar.

De todas maneras ya no importa
porque también están esas letras
huérfanas de sentimientos y de besos
que, gustosos,  les quisieran en invierno cobijar.

Todavía te sigo escribiendo
porque se me quedo como el vicio de la ausencia
que todas las noches de ti, me visita con mustia alegría.

Y fíjate que curioso…
Esta aquí tú olvido y tú vacío….
Pero tus besos y tus brazos
se me erosionaron hace tantos días…

Tú recuerdas acaso
porque te dedicaba con un afán casi enfermizo
todas y cada una de mis letras?

Te has dado cuenta
que en el otoño los caminos
están tapizados de una hermosa hojarasca muerta?

Si….

Qué extraño resulta escribirle a las ausencias
y al tiempo que ya no existe.
Tratar de decirle a ese hueco en mi cama
que ya deje escapar tu tibieza
y que se resigne a que mi única compañía
por el momento es la tristeza.

Aun te sigo escribiendo
y creo que lo seguiré haciendo
hasta que los huesos ya no puedan más
y la angustia ya no me duela.

@EscritorCronico ® 2019



Regreso a casa...


Arrumbó sus maletas sin ningún cuidado y se dejó caer en su cama mullida después de soportar la pesadez del viaje de regreso.
El vuelo había sido ligero, pero el abordaje y el trafico realmente era lo que la tenía muerta.

Se quedó un rato inmóvil, asimilando todo lo que aquella travesía le había dejado.
Tantos años!!! Tanto tiempo esperándolo….

Tantas noches imaginando como seria…

Pero….

Fue lo que esperaba?

No podía mentirse a sí misma…

Sabía que invariablemente, al menos una de esas noches, terminarían juntos en la cama de su habitación.
Si… Fue bueno… Lo disfrutó como jamás pensó que podía hacerlo.
Sobre todo, porque él era el único que la había visto sin importar como era.
Era el único que la había mirado a los ojos,  y descubrió todo el dolor que se escondía en su alma tímida y de esperanzas rotas.
Él fue el único que la vio aun entre las sombras y cuando nadie más había querido verla.

Porque en él no encontró criticas mordaces ni las intenciones de endilgarle más complejos de los que ya de por si cargaba en el alma.

Porque él fue el único que la tomo de la mano cuando ella con más desesperación lo necesitaba, sin pedir nada a cambio.
Y eso era más sorprendente considerando lo lejos que estaban uno del otro.

El…
Que era un hombre con un camino más avezado ya recorrido, con malicias más crudas, con deseos casi brutales, con un sayal tosco y arisco…
El, que era un animal suspicaz y  de desamores curtido…
El la tomo en sus brazos y la arropo con ternuras prístinas, y con un cuidado casi etéreo, le cobijo su lastimada autoestima y se dedicó a coserla retazo a retazo, día tras día, para unir todas esas piezas que le habían arrancado otras personas durante su vida.

Qué extraño es el destino (ella si creía en todo eso).
Se dio cuenta y entendió que las personas perfectas llegan a la vida de quien las necesita, siempre a destiempo.

El llego tarde a su camino, pero justo en el preciso momento.
Llego cuando más lo necesitaba, cuando más le hacía falta.

Y llego quizá con pretensiones falsas, pero con un amor gigantesco, que era extraño para alguien que se ufanaba de ya no sentirlo ni tenerlo.

Levanto la cara y dejo que el sol que entraba por su ventana le pegara de frente.
Entrecerró los ojos con esos mohines que le caracterizaban.

“De todos modos, ya sucedió”…

Si… Ya sucedió….
Pero …
Que sigue ahora?

Estaba enamorada?
Si…

De eso tenía la certeza completa.
Pero el problema es que ella sabía que él no la amaba de la misma manera.
Quizá por la abismal diferencia de edades (aunque era muy absurdo).
Quizá por la diferencia de experiencias vividas.

Quizá porque él ya tenía una vida hecha (de la que ella supo mas tarde).
Quizá porque él tenía miedo de entregarse de nuevo y por completo a una sola persona, y prefería morder y arrancar el pedazo de carne, antes de que le mordieran a él por la espalda otra vez.

O tal vez… Porque el sabia todo el daño que era capaz de causar por ser como era (conscientemente, eso sí), y prefería cargar con las culpas, aunque no fueran suyas, pero como un afán expiatorio para con quien fuera que quisiera compartir su camino y sus penas.

Carajo….

Eso le daba tantas vueltas en la cabeza….
Aunque también, aunque no quisiera, se había preguntado si ella no era suficiente para lo que el buscaba en una mujer?

Si, de acuerdo…
No debía preguntárselo, porque nadie debería basar su felicidad en lo que otra persona opinase o esperase de uno mismo.

Pero a Armanda le habían hecho tanto daño tantas personas.
Incluso su familia y “amigos” le dieron puñaladas por la espalda en el momento menos pensado.
Tenía tan lastimada el alma, que naturalmente siempre se preguntaba si lo que era, sería suficiente para que alguien se pudiera quedar a su lado.

Se levantó de la cama con algo de congoja…. (No era la primera vez que pasaba)…
Se quitó el pantalón, la blusa, el sostén….

Se quedó desnuda…

Y se colocó frente al espejo que estaba en la parte de atrás de la puerta de su habitación.

Ese espejo, que en más de una ocasión se había erigido como cruel verdugo de sus esperanzas.
Que se había hecho cómplice de todos esos idiotas que la criticaban, en un afán torcido que justificaban diciendo “es que es por tu bien”….

“Pendejos”, musito…

Bajo por un instante la mirada (lo cual jamás debió hacerlo)…

A veces no reconocía a la mujer que veía en el reflejo…

Toco sus senos.. Su cintura… Vio sus brazos…
Invariablemente su vista llego a su vientre…

Su gesto se hizo adusto, y ella misma no entendió si era de tristeza o de rabia.

Es curioso…
A pesar de que poseía una belleza natural y de matices cándidos, nunca se consideró hermosa.
Sabía que espiritualmente era una persona maravillosa, pero no había sido capaz de trasladar esa certeza a su cuerpo.

Tenía una cicatriz, producto de un evento terrible.
Vio sus estrías…
Su piel que ella consideraba imperfecta…

Ella se criticaba tan severamente… De manera tan virulenta…

Que por lo mismo aun no acababa de entender por qué él la consideraba tan hermosa.
No entendía que la viera con una mirada de genuina admiración y de ternuras.

No entendía el deseo que ella le provocaba…

“Carajo, de seguro ha de haber tenido mujeres bien buenas”… Pensaba…

Pero he ahí la cuestión…

Presuponía….

Fragmento.  @EscritorCronico ® 2019



viernes, 19 de julio de 2019

¿Me extrañas?

.- ¿Me extrañas? ¿O que pasa cuando nos distanciamos y dejamos de hablarnos?

.- ¿Y para que te serviría saberlo? No importa lo que te diga, indudablemente se que NO será de tu agrado, se que te molestaría porque no es la respuesta que esperas.
Tu y yo somos muy distintos en ese aspecto... Tenemos maneras distintas de lidiar con la perdida...

.- Bueno, eso lo se, pero en verdad me gustaría saber que sucede cuando nos mandamos al demonio...

.- Esta bien...
Yo no te guardo luto ni duelo, eso tenlo completamente por cierto.
Yo jamas he generado un apego especial a las personas durante el transcurso de mi vida.
Es raro, pero extraño a quien me comparte su vida mientras esta a mi lado.
La convivencia diaria me hace generar un apego muy raro...
Tu lo sabes...
Puedo ser un asco de melosidades que hasta yo mismo detesto. (Eso no me gusta, la verdad)
Y también sabes que me convierto en un ser completamente de instintos, y privilegio el placer, la perversión y los momentos bizarros del sexo en las fantasías y momentos que juntos llevamos a cabo...

.- Eso lo se... No hace falta que me lo digas.... Te pregunte que si me extrañas...

.- No... Al menos no como tu crees que debería hacerlo.
No me pongo en las noches a ver por la ventana, ni en las tardes me sumerjo en angustiantes recuerdos.
Por supuesto que en determinados momentos evoco tu sonrisa o las charlas estúpidas y ridículas que solíamos tener durante las tardes.
Claro que también recuerdo nuestros momentos de sexo brutal, de sexo crudo, de placer obsceno, porque nos entendemos bastante bien es ese aspecto.
De hecho, me encanta que disfrutes de la libertad sexual de tu cuerpo, de tus correrías, o como sueles llamarles: de tus "puterias".
Y a mi en lo personal no me genera ninguna molestia que seas así.

No te extraño como tu quisieras que te extrañe. No soy de ese tipo.. Bueno, al menos ya no ahora y sabes muy bien por que y por quien.
Y al contrario de ti, yo no desperdicio mi tiempo molestándome y enojandome elucubrando historias absurdas y que necesiten una explicación.
Independientemente de que yo también tengo mis aventuras y me conociste y diste cabida siendo un patán mujeriego.
Y es quizá por eso que no te extraño como tu crees que debería hacerlo.
¿De que me serviría? Ya hace mucho que pague mi derecho de piso en ese aspecto y no tengo intención de volver a hacerlo.
¿Y a ti de que te serviría? Solo quieres saberlo para inflar un poco tu ego y restregarme en la cara que "tu eres lo mejor que me pudo pasar en la vida, y que ojala alguien mas pueda superar eso"...
¿Eso te haría sentir mejor?
¿Para eso es que quieres saberlo?

.- Eres un maldito hijo de....

.- Lo sé... No solo tú me lo has dicho...

.- ¿Quieres saber como yo te extraño cuando nos mandamos al diablo?

.- Honestamente no... Creo que ambos estamos cansados de esta misma rutina ... ¿Quieres hacerme sentir de la mierda porque tu si me extrañas con todo el dolor y el vacío que mis acciones te dejan?

.- Púdrete....

.- .... Y ahora? Que hacemos?

.- No sé...

.- Ven, mira... Vamos a caminar al menos una vida mas en lo que averiguamos como resolverlo...

.- ¿Sabes que llegará un día en que nos hartemos de hacer esto, verdad?

.- ¡Claro que lo se! Es mas, se que pronto nos alcanzará ese momento...

.- Vamos, pues... Pero voy a ignorarte al menos los primeros años...

.- Estoy acostumbrado... No hay problema...

.- Entonces, andando....

@EscritorCronico (R) 2019





Y es que no debían...

No....
No debían ni tenían que estar juntos....
De hecho nunca lo estuvieron.
Si acaso, lo que mas lograron fue arrancarle pedazos escuetos al verdugo que es el maldito tiempo...

Incluso, los separaban vidas y universos por completo.
El... siempre en oscuridades, sumergido en los vicios de la piel y de la carne.
Atrapado en aquello que no entendía y que cargaba como una loza en la espalda.
Si...
Le dolían los huesos... Le dolían los resabios de lo que había sido su alma.

Traía en sus manos migajas, angustias, miedos, iras absolutas... Tantas jodidas frustraciones....
Claro que aun tenia lagrimas...
Pero de donde venia, llorar le hubiera ganado la vulnerabilidad que no deseaba mostrar.
Y se volvió brutal, un carnicero...
Y a veces se encerraba en un cuarto de aquella desvencijada casa, para curar sus heridas y llorar para poder empezar de nuevo.

Era una bestia...
Un monstruo...
Lo peor en un solo cuerpo...

Ella...
Era luz...
Esperanzas nacientes...
Ternuras sin precedentes...

Ella era promesa de redenciones anunciadas.
Agua fresca a mitad de la jornada.

Si...
Por un momento le tuvo miedo.
Pero se dio cuenta de todos los sufrimientos que él padecía.
Y le prodigo de ternezas los días y las noches de remansos suaves para apaciguar sus recurrentes pesadillas.

Le dio pinceladas de alegrías niveas.
Le hizo levantar la mirada, le seco las mejillas, lo enseño a ver el alba...

Cómo es posible que los dos conjugaron el mismo verbo?
Cómo es que pactaron una tregua el cielo y el infierno?

Pero esa alquimia exquisita no podía durar mas de lo que otros lo permitieran. O quizá ellos mismos se dieron cuenta de que un día, él le arrancaría la vida en un ataque de rabia infinita.

Era necesario dar media vuelta... Era necesario para mantener el equilibrio de donde provenían...

Era necesario olvidar que se conocían....

@EscritorCronico (R) 2019




jueves, 18 de julio de 2019

¿Y si nos desnudamos el alma?

¿Y si nos desnudamos el alma, ademas del cuerpo?
Y si nos tomamos tal como somos,
si nos tenemos, nos usamos, nos vivimos en un momento
y después nos dejamos?

Y si nos descosemos para rompernos
y reconstruirnos con los retazos del otro?
Espera!!!
No contestes el maldito teléfono
mientras entiendo tus deseos mas tenebrosos.

Si..
Soy alimento de tus angustias.
De tu lujuria siniestra.
Que me importa si arrancas mi vida en esta noche postrera,
mientras me regales un bocado de ti, al diablo lo que suceda.

Solo..
Dame un bocado...
Te como la boca
porque fueron tus labios los que pronunciaron mi nombre
mientras franqueabas las rutas
que se dibujaban entre tus mullidas piernas.
Porque tus labios se me antojan
mientras imaginas como asesinarme
al quitarnos la ropa.

Porque en ti y de ti soy presa y carroña
para satisfacer tus lujurias dementes y tus esperanzas inquietas...
La piel caerá por si sola...
Asesiname al compás de tus caderas...
Hazlo, por dios!! Hazlo, por lo que mas quieras!!!

@EscritorCronico (R) 2019


Una última vez...

Solo...
Una ultima vez...
Aún cuando me arranques la vida a pedazos..
Aún cuando me arranques la piel maltratada por las mordidas
y aún estando molida por los palazos de esta maldita y jodida vida...

Solo una vez mas...

Así...
Mientras no asesinamos mutuamente..
Mientras mis manos recorren tu cuerpo ávidamente...
Como solía hacerlo cuando nos conocimos en aquellos días de crudos inviernos.
Tu eras radiante luz de primavera que calentaba mis fauces abiertas y mis deseos lastimeros..

Déjame viajar de nuevo por las fronteras suaves que son tus tímidos senos.
Si, ya se que tu piensas que son pequeños.
Pero tienen la medida perfecta para posarme eternamente en ellos.

Y también quiero resbalar por la curva de tu espalda
justo como el agua de aquella ducha mientras compartíamos habitación
en aquella primera oportunidad.
Dios!!! Y llenarme la vista al ver como tomaba camino
justo para indicarme la ruta de tu resguardada intimidad..

Déjame, nuevamente, ser pionero avezado
entre las praderas de tus caderas y de tus nalgas tersas y cándidamente perversas.
Esas que descubrieron el fuego que arde
cuando mis manos se azotaron en ellas.
Y que despertaron a mis apetitos
que antes desconocieras...

Déjame... Una ultima vez...

Se que también anhelas
con desesperación delirante mi erecta fiereza,
que te consumen las ganas por volverte mi hembra
e incitarme a montarte con una singular delicadeza.

Se que estas angustiada
porque se acerca el fin de nuestros caminos
y en mi conociste si bien los mas salvajes placeres,
también los besos mas prístinos....

Espera...

Y si te como las ganas?
Y si te como de a soledades remotas?
Si te como de a suspiros el alma?
Y si en un arranque de frustración, te como la boca?

Que pasa si te devoro entre lagrimas
para jamas perderte entre la neblina del tiempo que todo lo borra?

Maldita sea!!!
Dejame comerte en un ultimo beso, la boca!!!!

@EscritorCronico (R) 2019





Ellas eran.....

Eran...
Auténticas....

De naturaleza genuina y admirable...
Pero eran reservadas... Silentes...
Se sabían poseedoras de sabiduría misteriosa
y de dones maravillosos que las separaban de la demás gente.

Yo las conocí durante mis años mozos.
En aquellos años de locuras incomprensibles, donde mi audacia superaba mi sentido común al momento de tomar decisiones y de hacer las cosas.

Hasta ahora me doy cuenta...
El tiempo parecía haber hecho un pacto con ellas.
A pesar de los velos oscuros, se notaba lozanía imperturbable en sus rostros petreos.

Y había una belleza extraña...
De esas que perturban las noches y se te quedan grabadas en el alma...

Como ya dije antes...
No tenia sentido común en aquellos años tempraneros de mi existencia.
Y por cosas de la vida...
De una de ellas me enamoré con locura inaudita...

Las ancianas del pueblo me decían en voz baja:
"Ten cuidado de ellas, muchacho.
No sabes en donde te estas metiendo.
Son mujeres de pecados siniestros. Son las musas de satán, no lo dudes ni por un momento".

No se si fue por curiosidad o por el animo de las juventudes que no saben medir los riesgos...
Pero me hundí en los brazos y en los pasos de uno de los vértices de aquella triada...

Y si...
Ellas eran diferentes...
Ellas estaban destinadas a cambiar el rumbo de la tierra..
Supe que tenían mas tiempo que las mismas abuelas que las crucificaban.
Si... Eran musas...
Pero del ancestral conocimiento.
Entraban en comunión con el mismo universo a traves del dolor y del placer que había en sus sexos.
Porque para ellas era un lenguaje que debía usarse para encontrar el camino a la trascendencia.
Si... Tuve los placeres mas insensatos que hasta hoy he conocido, pero me permitieron beber de la fuente de sus saberes antiguos...
Pero no tuve la fuerza ni la entereza suficiente para recorrer junto a ellas semejante camino...

Era natural que mi momento a su lado fuera demasiado breve...
La vida me llevo por rumbos distintos y amaneceres diferentes...

Las abuelas murieron...
El pelo ahora se me esta encaneciendo...

Hace poco volví a los terruños aquellos de mis juventudes extrañas...
Indudablemente mis pasos me llevaron a detenerme por un instante en el frente de la puerta de aquella triste y abandonada casa donde probé en mano de una mujer (o de varias) un bocado de la eternidad en la que ellas viajaban...

Supe que hace décadas solo habitaban esas paredes las historias aterradoras con que los vecinos asustaban a los niños de aquella calle triste y olvidada por el tiempo.
Sentí un escalofrío familiar recorrer mi espalda..
En una de las esquinas estaban ellas...
Imperturbables... Lozanas... Aun extrañamente bellas...

Y yo con la misma incertidumbre...

Y con humildad...
Di la vuelta y seguí mi camino, murmurando apenas sus nombres....

@EscritorCronico (R) 2019




Llegas tarde...

.- Llegas tarde... De nuevo...

.- O tu llegaste demasiado temprano... No te habías puesto a pensar eso?

.- Carajo, siempre una excusa... Siempre un maldito pretexto... Siempre has de tener un argumento para justificarte y para hacerme cargar con la culpa de lo que siempre jode lo nuestro...

.- Lo "nuestro"? En serio dijiste "lo nuestro"? Eso si que es tener una desfachatez muuuy grande o ser un maldito cínico empedernido.
No tienes ningún derecho a decir "lo nuestro"... Y sabes muy bien a lo que me refiero... Así que para abreviar... Si...  De nuevo llegaste demasiado temprano a nuestro encuentro.

.- Se muy bien de lo que hablas... Pero dime una cosa... Si bien sabias de todos mis caminos recorridos con antelación, y no solo hoy, no solo con este nombre, no solo con estos ropajes y con este rostro que dista mucho de ser igual al ultimo que usé en aquel encuentro de despedida.... Dime... Por qué sigues acudiendo a la cita?
Imagino que tu también tienes pasos andados en la extensión de tus geografías, y créeme que para nada me molesta o me inquieta saberlo...
Al contrario, es para mi refrescante saber lo que has hecho...
 Y jamás has escuchado de mi un reclamo, una exigencia por las historias que están tatuadas en tu cuerpo...
Porque, entonces, tú para conmigo es lo opuesto?
Que yo sepa, hasta el momento, el reloj nunca ha dejado de marcar las horas ni el tiempo...
Ni para ti ni para mi, eso lo tenemos por cierto.

.- Jódete... Si... Jódete y vete al demonio... Creo que no entiendes un ápice de lo que yo soy y necesito y lo que te ofrecí justo al inicio de esta cruel broma que es el circulo vicioso en el que estamos sumergidos.
Sabes muy bien que yo necesito certezas... Si, certezas para no desmoronarme... Necesito certezas de lo que soy cuando alguien camina a mi lado.. Y necesito que camine SOLO conmigo... Porque yo no puedo permitirme saber que a otros universos los miras igual que a los míos...

.- Sabes? Espero que te hayas dado cuenta de lo último que acabas de mencionarme... Sabes muy bien que detesto desperdiciar energías en situaciones futíles, en discusiones inútiles por caprichos vacíos, por berrinches incomprensibles...
Tu hace muchísimo tiempo... En nuestra primera encarnación, creo, me dijiste que seria un error atentar contra mi naturaleza... Que intentar hacerme cambiar era querer vaciar los mares en solo una noche y que te gustaba saberme hecho de tormentas, ver mis heridas abiertas y tratar de calmar el dolor de mis cicatrices.
Que sabias que había mucho dolor en mi alma... Que entendías perfectamente que recorriera tantas estepas cada madrugada para calmar estas ansiedades y que no importaba que mis fauces estuvieran manchadas de sangre.
Que entendías que podía ser la propia o de otras carnicerías...
Y hoy... Están fuera de lugar tus reproches...
Y es que tu has sido pródiga en detalles cuando me cuentas de las lunas que se han dibujado en tus senderos... De los festines épicos que se desgustaron entre el valle sin musgo de tus íntimos desconsuelos...
Y en mas de una vida has llegado a nuestra encrucijada pactada aun saboreando los placeres aquellos...
Y dime... Me has escuchado en queja amarga por ello?
Es que no entiendes entonces que yo no necesito certezas porque ya las tengo desde la vez primera que pise esta tierra?
Que para mi, las incertidumbres son el motor de mis correrías y fue lo que me llevo a coincidir contigo, aun a destiempo, aun sin pretenderlo?
En tu egoísmo, me exiges una certeza...
Yo te solicitó que entiendas lo opuesto..
..... Sabes?  Creo que esta es la ultima vida en la que nos encontramos... Esta es la ultima vez en que nuestros caminos se cruzan, y para bien o para mal, ambos sabíamos que llegaría este momento...

.- Tienes razón.. Aguantamos mucho la búsqueda afanosa y desesperante hasta hallarnos... Soportamos mas de lo debido las amargas lagrimas y las rabias cada que teníamos que despedirnos..
Nos sepultamos demasiadas veces...
Nos consumimos en perversiones mutuas mas de lo que recuerdo...
Entendimos eso que los demás llamaban "amor" en un solo fragmento...
..... Después de mil vidas... Después de tantos nombres... De tantos universos recorridos...
De pelearnos con dios cara a cara por esta tortura eterna... Creo que ha llegado el momento de ese adiós tan desgarradoramente temido...

.-Tienes razón... Ambos estamos cansados de repetir la historia una y otra vez a lo largo de los tiempos... Ambos estamos hartos.... Estamos desesperados.... Ambos tenemos demasiado dolor acumulado en el pecho...
Es curioso... Hemos visto encenderse y apagarse las luces de tantas estrellas y de tantos mundos...
Sabia que en algún instante llegaría nuestro turno de extinguirnos...

.- Hoy se apaga nuestra inmortalidad, espero que lo entiendas....

.- Lo se.... Y por fin... Lograré descansar... Dejo atrás esas miles de noches en vela...  Adiós...

.- Adiós... Y oye.... Tienes razón... El reloj nunca ha dejado de marcar las horas ni el tiempo....
Pero hoy, para ti y para mi, tengo que detenerlo...

@EscritorCronico (R) 2019















miércoles, 17 de julio de 2019

Pobres imbéciles... Pobres crédulos...

Pobres imbéciles...
Pobres e ingenuos...

Y es que creyeron en esa estupidez del destino
y de vidas pasadas, y en toda esa basura ridícula
de leyendas fabricadas para delegar las responsabilidades
de las acciones de cada persona en sus "almas".

No hay nada escrito...
No hay amores del otro lado
de una absurda madeja,
no hay nadie esperando con lagrimas en los ojos
detrás de una puerta.
No hay esperanzas que se cobijan
a la vera de un desconocido.
No hay corazones latiendo al unisono.

Hay conveniencias disfrazadas
de historias hechas a modo
para el placer de los tontos...
No hay "dos espíritus gemelos"
que sostengan cada uno
la punta de un risible y cuestionable hilo rojo...

@EscritorCronico (R) 2019


¿Porque decidió quedarse?

¿Porqué decidió quedarse?
¿Porque decidió cerrar sus fauces hambrientas,
al menos por algunos breves instantes?

¿Porqué dejó de ser la bestia sangrienta
en el momento justo en que ella
llego sorpresivamente a joder su existencia?

¿Que había en ella?
¿Que lo doblegó hasta convertirlo
en un can manso y sin maldades?

¿Que había en su toque,
que era capaz de apaciguar
las mas cruentas y lúgubres tempestades?

Él lo permitió,
eso no puede negarse.
Quizá fue por el fresco bocado prometido
para saciar la brutalidad de sus mas oscuros apetitos.

Quizá la promesa de esa agua clara y fresca
que saciaría la sed que arrastraba desde hace muchísimos años.
Quizá el hastío de sus cansados y patéticos pasos.

Sea lo que haya sido...
Cerro las fauces sangrientas por solo un instantes de las eternidades vividas...
Disfrutó el tacto gentil de aquella muestra de gentileza...

Y procedió después al festín depravado
de aquella carne magra y tierna...

@EscritorCronico (R) 2019





martes, 16 de julio de 2019

Mis rutas...

Marcabas mi ruta.
Mi sendero siempre anhelado.
El camino de musgos escasos
y lluvias constantes
que satisfacía todos mis apetitos
en un solo y dulce bocado.

Marcabas la entrada
al templo donde en cada noche
te rendía pleitesía
en los rituales paganos
en los cuales consagrábamos nuestras vidas.

Eras la diosa de mi culto.
El pecado de mis condenas.
La blasfemia abyecta
por la cual no me importaba
caminar mil eternidades
entre los purgatorios rumbo al Hades.

Eras la ruta exquisita
de todas mis pasiones tribales.

@EscritorCronico (R) 2019


Yo te construí...

Yo te construí
de muchas maneras, de muchas formas...
De muchas vidas distintas
y de muchos rostros diferentes.

Te construí con todas las ternuras
que ya tenía olvidadas
en los cañones añejos de mi alma.
Con las gentiles maneras
de recorrer tus tristezas
y con las placidas mañanas
que un día revistieron nuestras primaveras.

Te construí cándida, en inocencias
de lloviznas,
te construí dulcemente en promesas tibias.

Yo te construí
de muchas maneras, de muchas formas...
De muchas vidas distintas
y de muchos rostros diferentes.

Te construí.... Feroz...
Salvaje..
Te edifiqué con los vicios mas terribles de la carne...

Te construí de los rostros mas perversos
que se me ocurrieron en mis desvelos tétricos.
Te construí con mis fantasías mas obscenas
y te lo hacia saber
mientras te cabalgaba con la desesperación
y el hambre de un mendígo.

Te construí de las lujurias
mas inquietantes que conocí
en los avernos que recorrí a lo largo de mi existencia.
Y te llame sin un nombre,
pero como un demonio que desataba todas mis locuras.

Yo te construí libre..
Autentica...
Sin ataduras...

@EscritorCronico (R) 2019



Solo faltaba un elemento...

Decidió...

Que ya era suficiente...
Que era necesario dejar a un lado
aquellas caricias y aquellas palabras
e izar de nuevo las velas
y hacerse a la mar con esperanzas nuevas...

Decidió que aquellas heridas
que le cubrían el cuerpo,
producto de aquellos encuentros
que si bien fueron deliciosos,
también tuvieron sus matices cruentos,
tenia que dejarlos desvanecerse
como esculturas de arena
atacadas por el viento.

Decidió que era demasiada mujer
para vivir atada a un instante en el tiempo...
Que no podía desperdiciar mas vida
recordando a un imbécil
como otros tantos que hubo en su cuerpo...

Decidió...
Si.... Por supuesto....

Y sin embargo,
solo faltaba un elemento, el mas importante:
Era necesario que en verdad quisiera hacerlo....

Porque decidir y hacer no son necesariamente lo mismo...
Y es que a pesar de querer arrancar de sus mejillas
el calor de sus manos secando sus lagrimas
y diciéndole " ya no llores, niña mía",
llevarlo a cabo no era tan sencillo como ella lo creía.

Si...
Ese imbécil fue un embustero, un miserable animal
en un permanente estado de perverso celo.
Pero él, también lo tenia por cierto, jamas le mintió
cuando sus caminos se cruzaron en aquel extraño invierno.
Y es que no solo la acecho
para degustar los jugos de su cálido sexo...
También encontró en ese despiadado sujeto
las ternuras mas sutiles y los versos mas placenteros.

Él le dio otro significado a pelear por su dignidad
y por su derecho a estar en esta patética tierra,
él le reconstruyo sus alas
y la impulsó para que jamas se rindiera.
Sin que ella lo supiera,
entregó de su sangre y carne
para alimentarla en sus mas aciagos momentos.

Él renuncio a su inmortalidad
para verla sonreír por unos breves momentos...

Si....
Solo faltaba un elemento..
El mas importante para que su orgullo se mantuviera cuerdo....
Pero..
¡Maldita sea la vida! Ella no quería hacerlo...

@EscritorCronico (R) 2019








Las lineas de tus manos...

Yo no solo seguí la linea de sus manos..
Seguí las lineas de sus sueños,
de esos besos que había guardado.

Seguí la huella de sus anhelos rotos.
De sus suspiros quebrados.
Seguí con devoción esos suaves y hasta incomprensibles trazos
que sobre aquellas hojas de papel maltratado,
con esfuerzo iba dibujando.

Seguí la linea de sus manos
que se esforzaban por darle perpetuidad
a sus recuerdos vanos.
Que con lagrimas en los ojos,
iban tratando de revestirlos de certezas
porque tenia miedo de que se le escaparan
como las golondrinas o como la luna nueva.

Muchas veces me quede absorto contemplando sus manos...
Tenían magia, eso no puedo negarlo.
Pero también había rabia inaudita
y un coraje que no podía ocultarlo.

Recuerdo que un par de veces
me sorprendió observándola.
No me decía nada...
No le importaba...

Fue justo unos días antes de su partida
en que entendí su obstinada dedicación.
Se levantó con el fastidio en sus ojos
y el paso cansino en sus pies ligeros, prístinos.

Y al pasar a mi lado dejo caer en mi mesa
una hoja estrujada, totalmente en blanco..
Todo estaba por fin estremecedoramente claro.

Ella tenia absoluta certeza de que el para siempre
esta compuesto de muchos "ahoras",
y ella, al carecer de ambos por las promesas rotas
que tapizaban su alma,
decidió que diluirse en el tiempo
era la mejor manera de tener esa perpetuidad
que solo con sus lapices, tenía y dibujaba...

(@EscritorCronico, (R) 2019)













Mi pasión por ti...


... Así es...
Mi pasión por ti era frenética...

De matices perversos, de antojos oscuros y de embates desquiciados...

Mi pasión por ti era de antojos en impetuosos arrebatos.

De levantar tu vestido y estrujar tus nalgas apenas cubiertas por la tanga breve que gustabas de usar para permitirme acceder a tu sexo suculento...
De abrazarte por la espalda y hacerte notar la ansiedad de mi falo frenéticamente erecto..

Mi pasión por ti era de lujurias, de excesos....
Despojada de sentimientos ya que solo nos unía a ambos
el hambre insaciable del sabor de nuestros sexos..

Porque solo bastaba mirarnos para encender esa desesperación de quitarnos la ropa que era obstáculo y estorbo...
Desesperación en dejar las buenas maneras
y convertirnos en animales en celo y en brama para cogernos de la manera mas obscena...

Así era mi pasión por tu cuerpo ....
Así se mantiene mi deseo y apagarlo no puedo...

(@EscritorCronico  ® 2019)



Primera sesión.



.- Y dígame entonces… Que pasará ahora?

.- Honestamente, no lo sé. Ni siquiera tengo una respuesta para eso.
Se perfectamente que lo que pasó era inevitable. Es más, yo pensé que iba a suceder mucho antes.
Hace apenas unas semanas habíamos tenido una circunstancia parecida, preludio a esta situación.
Aunque debo de decirle, que aún no termino de entenderlo ni de comprenderlo del todo.
No es que “me valga” un demonio lo que ella y yo somos, o éramos, pero nuestra relación no es lo más “normal” del mundo, si me permite esa expresión.

.- Ah, no se preocupe, continúe. Pero, usted que considera como una relación “normal”?

.- Bueno… Ya sabe… Una pareja estable, un compromiso mutuo, responsabilidades compartidas…
Toda esa basura que se supone mantiene felices a las demás personas y sereno el tejido social…

.- Y ustedes no eran “felices”? O al menos, usted no lo era?

.- Ella? No lo se. Yo? Honestamente  no. Pero no es por causa de ella o de la relación como tal. Es que así soy yo. No me siento cómodo siendo “feliz”.

.- Cree que la felicidad radica en la comodidad?
Y porque de inmediato se adjudica usted toda la culpa de lo que sucedió o sucedía durante la relación con ella? Exonerarla le complace?

.- Bueno…. No creo que la felicidad como tal se soporte en la comodidad, pero si es en medida una parte fundamental de esta.
Creo que la “felicidad” radica en el cumplimiento y satisfacción de todos los deseos, metas, sueños y apetitos. Es alcanzar la cúspide de todo lo que se anhela, librándose de la frustración y desesperación. Es el pináculo de la realización.
Y una vez que todo esto se alcanza, que queda?
No puede haber nada más, porque esto generaría más ansiedades, mas preocupaciones, mas frustraciones, y rompería el frágil equilibro en el que una persona mantiene su felicidad.

Y respondiendo a lo segundo…
No es que la exonere….
Es…. No se…
Es algo absurdamente complicado…
Pero tengo esa imperiosa necesidad de ser yo quien cargue las culpas…
Me es más fácil manejar todo lo demás cuando soy yo el que trae a cuestas todo lo que está pasando.

.- Dígame… Cree que eso le da sentido a su existencia?
Define entonces la “felicidad” como la capacidad para el sufrimiento del ser humano?
Y si es así…
Entonces…
Que está usted expiando?

.- Estupenda pregunta….                                          (Primera parte. @EscritorCronico  ® 2019)



Claro que te deseaba...

Claro... Te deseaba con una fuerza de la cual no tienes idea... Con esa misma fuerza y determinación con que las aguas encuentra...